Don Quijote nunca hubiese cambiado las mesetas de Castilla por las llanuras bonaerenses si no fuera por Bartolomé Ronco, un abogado que creó una de las bibliotecas más grandes de América Latina en Azul, ciudad declarada Ciudad Cervantina. La ciudad ganó reconocimiento internacional en la literatura española gracias a su trabajo, promoviendo la lectura en el ámbito local y atrayendo a destacados escritores como Borges y Alberti.
En la Casa Ronco, se pueden ver más de 300 ediciones de la obra de Cervantes, junto con juguetes de madera que Ronco fabricaba para los niños de Azul. La biblioteca está organizada cuidadosa y meticulosamente, y Ronco dedicó su vida a coleccionar libros sobre Cervantes, lo cual intensificó tras la muerte de su hija. Sus colecciones fueron donadas a la biblioteca de Azul tras su muerte, junto con varias ediciones de Martín Fierro.
Azul, situada a 300 kilómetros de Buenos Aires, es famosa por su belleza natural y arquitectónica, con edificios de estilo art déco construidos por Francisco Salamone en los años 30. El Circuito Salamone incluye la portada del Parque Municipal, el Cementerio Municipal y otros edificios significativos. Ronco estaba concentrado en su biblioteca mientras Salamone transformaba la ciudad con su arquitectura moderna.
La visita a Azul es una experiencia enriquecedora que combina cultura, literatura y belleza natural. A pesar del pasado complicado de la ciudad, su legado y patrimonio literario perduran, haciendo de Azul un destino atractivo para los viajeros. ¿Qué esperas para visitar Azul? Sin dudas te va a encantar.

